La Agenda del Espíritu Santo: Intereses Personales vs. Servir a Cristo Jesús

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Lucas 5:27, 28 (RVR1960) Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.

Por Roger Casco Herrera

¿Cuánto dinero habrá perdido Mateo/Leví por seguir a Jesús?, O le habrá preguntado: ¿cuánto dinero ganaría si lo seguía?

Hasta el momento no he conocido una persona que antes de servir a Dios no piense en el dinero -me incluyo- y es que la mente comienza a volar tras decir sí con preguntas tales como: ¿cómo pagaré el alquiler, la comida, la escuela de los niños, los servicios públicos, el doctor, etc.?

He servido a tiempo completo por una década, y no en un ministerio propio, ni como pastores, a veces como pastores. Hemos servido a otros ministros e instituciones cristianas sin salario sin viáticos ni beneficios... hemos vivido de las ofrendas de otros hermanos... Hemos empezado desde lo más bajo y hemos escalado en gracia y poder delante de Dios y de los hombres.

Los primeros dos años era como más fácil, era soltero aunque estaba comprometido. No fue fácil tampoco. Pero todo se vino cuesta arriba como hombre casado, velar por el matrimonio, las nuevas responsabilidades adquiridas y el convertirse en padres de un niño.

Servir a Dios ha sido hermoso, aunque sinceramente hemos pasado mucha adversidad y necesidad. Afrontando las debilidades y reconociendo los errores, mismos que a veces cuesta reconocer ya que por lo general buscan justificarse. Sin embargo, hemos ganado más de lo que hemos perdido al dejarlo todo. Él nos ha sorprendido en las formas más sencillas y humanas como a las más sobrenaturales. No hay precio para aprender a confiar, esperar y ser agradecidos en todo por medio de la fe en Jesús. Él te educa por medio de la aflicción para que reconozcas que es Señor, Salvador, Sustentador, Proveedor y la Fuerza que mueve nuestras vidas.

Personalmente, nunca me he considerado un hombre de gran fe. Tal vez algo obediente, atrevido y decidido cuando la voz del Señor me ha llamado. Pero, para haber llegado a obedecer esa voz del Señor quizá algunas veces o todo el tiempo he sido más lento y temeroso como para actuar de inmediato. He tenido sus excepciones pero generalmente tengo tremendas batallas mentales para seguir su voz y hacer las cosas irracionales -sobre todo para los demás- que Dios ha pedido.

Necesito agregar a esto, que no provengo de una familia adinerada y tampoco he hecho millones como para decir: Sí hagámoslo. Nada de eso. No tengo nada. No soy nada. ¿Por qué yo? No lo sé.


Realmente cuando escribí el primer verso en la parte inicial de este artículo no tenía pensado escribir sobre mí. No me gusta hacerlo y por eso lo evito a toda costa. Pero, algo ahora mismo dentro de mí sólo me dice: sigue y escribe.

Ahora que veo el verso nuevamente, pienso: ¿cómo este empleado del Imperio Romano lo dejó todo y le siguió?

Sí estás leyendo este articulo por las casualidades de la 'Agenda del Espíritu Santo', quiero que sepas que el que te llamó es fiel y todopoderoso para sostenerte, mantenerte, sustentarte y capacitarte.

Todos los que se deciden por Cristo Jesús comienzan a perder y abandonar muchas cosas en el camino. A llevarse grandes decepciones y a vivir con ellas cuando se cometen. Dios es celoso y quiere que sepas que sólo puedes depender de él. Él quiere que te decidas y te definas por su causa por eso te humilla y te hace hacer lo que nunca pensaste hacer o pedir.

Lucas 9:61-62 (RVR1960) Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.

Nadie debe ver atrás cuando ara la tierra. De lo contrario perderá el rumbo y no ararás derecho. No pierdas tu línea mirando el pasado o lo que crees podrías ser ahora sí no hubieras tomado este camino.

El que te llamó Santo Es, Él es tan Perfecto y tú tan incompetente. Reconoces que su llamado es demasiado grande, haces bien pero Él decidió considerarnos como sus siervos y sus amigos para ejercer el ministerio. No importa lo doloroso que haya sido o lo sea aún, sigue mirando al Invisible y haciéndolo todo como para Él.

1 Tesalonicenses 5:24 Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.
2 Tesalonicenses 3:3 Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal.
Hebreos 10:23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.(RVR1960)

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