¿Qué hizo Jesús 'espiritualmente' durante los '3 Días y 3 Noches' que estuvo muerto?

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Apocalipsis 1:18 Yo soy el que vive. Estuve muerto, ¡pero mira! ¡Ahora estoy vivo por siempre y para siempre! Y tengo en mi poder las llaves de la muerte y de la tumba. (NTV)

Durante siglos ha sido intenso el debate por responder qué hizo Jesús durante los tres días y tres noches que estuvo muerto previo a su resurrección. Exactamente no está muy claro lo que ocurrió.

Obviamente que su cuerpo físico estuvo dentro de la Tumba proporcionada por José de Arimatea (Marcos15:43). Pero hablando en términos espirituales el contexto bíblico de esos días parecen darnos un paradero.

Algunos creen que Jesús 'descendió al Infierno', una posición afirmada por aquellos creyentes que con frecuencia aceptan los Credos de Nicea o los Apóstoles creados a mediados del siglo III. Aunque es rechazada por algunos legalistas con la respuesta de Jesús a uno de sus compañeros de crucifixión: "Hoy estarás conmigo en el paraíso", según Lucas 23:43.

No obstante, para otros Jesús fue directamente al Cielo. Aunque esto puede contrarrestarse con Juan 20:17 (NTV):

—No te aferres a mí —le dijo Jesús—, porque todavía no he subido al Padre. Pero ve a buscar a mis hermanos y diles: “Voy a subir a mi Padre y al Padre de ustedes, a mi Dios y al Dios de ustedes”.


Es muy probable que Jesús durante ese tiempo se hubiese presentado primeramente en el Infierno y luego en el Cielo. No sabemos cuánto tiempo exactamente estuvo en cada sitio.

Parece que había una cuenta que saldar con los diluvianos —es complejo de explicar— Noé estuvo profetizando el juicio de Dios durante 100 a 120 años aproximadamente, tal vez no fue suciente y muchos no conocieron las razones del Diluvio y se ahogaron.   

Cristo sufrió* por nuestros pecados una sola vez y para siempre. Él nunca pecó, en cambio, murió por los pecadores para llevarlos a salvo con Dios. Sufrió la muerte física, pero volvió a la vida en el Espíritu.* Por lo tanto, fue a predicarles a los espíritus encarcelados, esos que desobedecieron a Dios hace mucho tiempo, cuando Dios esperaba con paciencia mientras Noé construía el arca. Sólo ocho personas se salvaron de morir ahogadas en ese terrible diluvio.* (1Pe 3:18-20 NTV)

¿Espíritus Encarcelados?, ¿Dónde? Probablemente en el Infierno, según 1 Pedro 2:4. Y me parece que los pasajes siguientes son definitivos:

Pero recuerden que ellos tendrán que enfrentarse con Dios, quien juzgará a todos, tanto a vivos como a muertos. Por esta razón, la Buena Noticia fue predicada a los que ahora están muertos,* aunque fueron destinados a morir como toda la gente,* ahora vivirán para siempre con Dios en el Espíritu.* (1Pe 4:5-6 NTV)

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