¿Se equivocó Jesús al elegir a Judas como Discípulo?

Imagen de Klaus Hausmann en Pixabay 

Sin tener un estudio profundo de los cuatro Evangelios, especialmente del Evangelio de Juan, alguien puede pensar que la elección de Judas fue un error. No obstante, es evidentemente que Jesús no cometió ningún error al llamar a Judas.

¿Qué podemos aprender de esa Elección?

1. El Amor Incondicional de Dios y el Hijo.

(Juan 13:1 NTV)  Antes de la celebración de la Pascua, Jesús sabía que había llegado su momento para dejar este mundo y regresar a su Padre. Había amado a sus discípulos durante el ministerio que realizó en la tierra y ahora los amó hasta el final.

Dios amó al mundo, es decir sin excepciones. Así pues, Jesús amó a sus discípulos sin límites ni prejuicios. Conociendo su corazón, Jesús vió en Judas grandes cualidades que le hicieron digno de ser llamado como discípulo del Mesías. Jesús nunca se arrepintió ni decepcionó de haber llamado a Judas.

Todo lo contrario a nosotros, somos tan banales y egocentristas. ¿Usted andaría reconociendo que uno de los más grandes traidores fue su discípulo? Nunca, difícil sería que sí. Usted y yo evitaríamos probablemente llegar a decir eso por todos los medios posibles. Es una afrenta.

Pero el Amor del Padre estaba en el Hijo, en el Mesías Jesús. Amó a Judas sin excepción, pese a conocer que lo traicionaría. Le dio las mismas oportunidades que los demás.   

2. Jesús jamás te obligará a decidirte por él. La decisión está sólo bajo nuestra responsabilidad

(Juan 13:2 NTV)  Era la hora de cenar, y el diablo ya había incitado a Judas, hijo de Simón Iscariote, para que traicionara a Jesús.

Jesús es el Hijo de Dios, unigénito y poderosísimo. Él tenía todo para cambiar el corazón de Judas al instante, pero en lugar de ello, le dio todos los elementos como al igual que a todos los demás, para que él mismo llegase a su conclusión y decisión final por el Mesías.

No somos títeres de Dios, no somos sus juguetes; como algunos creen. No existe en la Biblia la blasfema predestinación de que Dios ya sabe quienes van al Cielo y al Infierno sin importar lo que hagas... Así como le pasó a Faraón que al ver las obras maravillosas de Dios por mano de Aarón y Moisés endureció su corazón. Así también, Judas, había dado lugar a que el Diablo obrará en contra de Jesús por su incredulidad.

El único culpable de que Judas no hubiese creído, fue Judas.


3. Jesús conocía al Ladrón y Traidor pero lo amó hasta el final

(Juan 13:10-11 NTV) Jesús respondió: —Una persona que se ha bañado bien no necesita lavarse más que los pies para estar completamente limpia. Y ustedes, discípulos, están limpios, aunque no todos. Pues Jesús sabía quién lo iba a traicionar. A eso se refería cuando dijo: «No todos están limpios».

Nadie puede rechazar a nadie sin haber pecado. Y aunque Dios y su Cordero, ya conocían quién lo haría. Ellos habían visto el futuro y ante todo el corazón de Judas, y su conflicto espiritual por creer en Jesús como el Mesías.

El padre siempre espera un cambio en sus hijos. Por eso siempre nos da la oportunidad para cambiar. Desde un capítulo previo, Juan nos revela el conflicto que tenía Judas, era ladrón:

(Juan 12:4-6 NTV) Pero Judas Iscariote, el discípulo que pronto lo traicionaría, dijo: «Ese perfume valía el salario de un año. Hubiera sido mejor venderlo para dar el dinero a los pobres». No es que a Judas le importaran los pobres; en verdad, era un ladrón y, como estaba a cargo del dinero de los discípulos, a menudo robaba una parte para él.

4. La elección de Judas pasó para que creamos que Jesús es Dios.

Juan 13:18-19 NTV) »No les digo estas cosas a todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es para que se cumpla la Escritura que dice: “El que come de mi comida se ha puesto en mi contra”. Les aviso de antemano, a fin de que, cuando suceda, crean que YO SOY el Mesías.

Yo Soy = Dios. Y sólo Dios conoce la profundidad, anchura y dimensión de lo que se encuentra dentro de nuestro mente, alma, corazón y espíritu. ¿Cómo podría un hombre como Jesús conocer tan bien a sus discípulos?, ¿lo que pensaban, creían y dudaban? Sólo Dios conoce lo profundo del corazón. Y todas las cosas que profetizó Jesús acerca de su acontecer y uno de sus discípulos serían señal de testimonio para todos.

Según Juan 13:21-22, podemos ver que Judas había ocultado bien su incredulidad y molestias contra Jesús. Él no se había desahogado con nadie.

Judas no estaba destinado para entregar a Jesús, Judas mismo cedió ante su incredulidad tras el impulso maligno. 

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