6 Razones por las que buscaste a Dios pero no te ayudarán a mantenerte en la Fe

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Existen muchísimos circunstancias que nos condujeron hacia a Dios. Pero, no puedo olvidar las sabías preguntas que hizo uno de mis pastores en un sermón:

¡Ten cuidado de lo que te unió a Dios! ¡Eso mismo podría alejarte! ¿Qué te atrajo a Dios?

Sinceramente, esas preguntas me hicieron volar la mente. En un minuto pensé en todo lo que me había ocurrió para llegar a los pies de mi Señor,  Salvador y Dios, Cristo Jesús.

Por eso he recopilado algunas razones 'incorrectas' por las cuales llegamos a Dios pero que no nos podrán ayudar a mantenernos siguiendo a Cristo:

  • Por una Sanidad o un Milagro. Tenemos una grande cantidad de seguidores de Jesús por esto. Expectantes de lo sobrenatural. He sido testigo de cuantos han sido probados sin recibir respuesta sobrenaturales a sus enfermedades y milagros; y de como su fe ha decaído hasta los más bajos lugares que rozan la negación de Dios, sólo por no encontrarse con otra experiencia sobrenatural. Por ejemplo, miren que Pablo no desmayó en su fe a falta de una sanidad que le rogaba al Señor Dios, según 2 Corintios 12:8-9 (RVR1960): respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
  • Liberación de Deudas. Otra horda de seguidores que buscan de Dios para liberarse de deudas y pactos financieros. Y, aunque Dios es todopoderoso y soberano para cambiar nuestras situaciones, ¿qué pasa cuándo no se solucionan esas situaciones después de un tiempo? Naturalmente concluyen "que Dios no existe" o "que le buscaron pero Dios no los apoyó cuando más lo necesitaban"... Por eso nuestra fe no debe estar basada en soluciones económicas ni místicas. Mire lo que escribió al respecto el profeta Habacuc (3:17-18 - RVR1960) Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación.
  • Para ser Bendecido, Suerte y Buenas Decisiones. (Juan 12:8 RVR1960) Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, mas a mí no siempre me tendréis. No te creas el cuento que al estar con Dios tu camino sólo será prosperidad, bendición y victoria. ¡No es verdad! Muchos maestros mentirosos del Falso Evangelio quieren ofrecerte esto como la base de tu fe. Tienes que saber que tarde o temprano serás probado con escasez, enfermedad, dolor y fracaso.
  • Por una Mujer / Hombre. Así como en el matrimonio, sí te casaste con una mujer/hombre sólo por el interés de tener ese hermoso cuerpo o dinero... no hay duda que te divorciarás pronto cuando haga falta eso. (2 Corintios 6:14 RVR1960) No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? No te creas mucho, tú no vas a cambiar a otro. No expongas tu fe contra el amor carnal. No tientes a Dios. No sea que para cuando vaya mal la relación ya ni siquiera recuerdes en dónde te olvidaste de Dios. Sí eres uno de esos enamorados que cuando inicia la reunión dominical y ella (él) no aparece comenzó a pasar todo tan aburrido; pero que sí inesperadamente entra todo se llena de alegría. ¡Ya empiezas Mal!
  • Cuando estás por Morir. Tenemos creyentes en las iglesias que llegaron por una amenaza de muerte, por un diagnóstico médico que pronto morirán... y bajo la esperanza que Dios les librará o dará descanso en alguna manera... por casualidad parecen superarlo y ya no tienen la fuerza para seguir adelante con Cristo como cuando pensaron que estaban en sus últimos días. Tuvieron el apoyo de los hermanos, lograron el respaldo de la Iglesia pero ahora no necesitan más de ellos ni de Dios. (Salmos 62:8 RVR1960) Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos;  Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio.
  • Por una Promesa. Una promesa a tu madre, a un padre, a un ser especial.... una promesa que tú hiciste a Dios sólo sí te salvaba de algo o ayudaba a alguien... (Eclesiastés 5:5 RVR1960) Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.



Gracias al Señor sí llegamos a él por esas razones equivocadas pero, hay un punto crítico de nuestra vida cristiana en el que nos daremos cuenta realmente de qué depende nuestra fe: ¿estoy aquí por esa persona, porque lo prometí, porque estoy en deuda...?

Entonces, en el presente, podemos cambiar a la otra pregunta: ¿Por qué yo sigo a Cristo?

Según Colosenses 1:7-14 RVR1960, debería ser por esto:

*Por su Fidelidad: (7) como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros,

*Por su Amor: (8) quien también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.

*Porque tengo la necesidad de conocerlo cada día más: (9) Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,

*Porque tengo la necesidad de agradarle y quiero compartirlo con otros: (10) para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;

*Porque Él es mi Fortaleza: (11) fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad;

*Porque el Gozo de haberme incluido a mí: (12)  con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;

*Porque me libró de las Tinieblas en que vivía: (13)  el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,

*Porque lo dio todo por mí y ahora soy perdonado y salvo: (14)  en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

(Romanos 8:39 RVR1960) ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

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